Decoración y tendencias
¿Eres un apasionado de la decoración e interiorismo? En esta sección, te damos consejos para que puedas sacar el mejor partido a tu hogar.

Iluminación natural o artificial, ¿cuál es mejor?
La iluminación es un aspecto crucial a la hora de elegir una vivienda, ya que puede afectar significativamente el confort y la calidad de vida de sus habitantes. En este sentido, la luz natural y la luz artificial son dos tipos de iluminación que ofrecen ventajas e inconvenientes que es importante conocer. En Ficsa nos encontramos consultas sobre este tema habitualmente, y en este artículo analizaremos las principales diferencias entre ambos tipos de iluminación y cómo pueden influir en la elección de una vivienda.
Luz natural
La luz natural es una fuente de iluminación gratuita y renovable que proviene del sol y entra en la vivienda a través de ventanas, puertas, claraboyas u otros tipos de aberturas. Una de sus principales ventajas es que mejora nuestro bienestar y estado de ánimo, así como nos ayuda a regular nuestro ciclo del sueño y despertar.
Además de los aspectos mencionados anteriormente, la luz natural también puede tener un impacto significativo en la eficiencia energética de la vivienda. Al aprovechar al máximo la luz natural, se puede reducir la necesidad de iluminación artificial y, por lo tanto, disminuir el consumo energético de la vivienda, lo que a su vez puede traducirse en una reducción en la factura de electricidad.
Por otro lado, la luz natural también puede proporcionar beneficios adicionales, como puede ser una fuente de vitamina D, esencial para el mantenimiento de huesos y dientes saludables, y también puede mejorar la calidad del aire interior de la vivienda al reducir la humedad y el moho.
En definitiva, la luz natural puede ser una fuente valiosa de iluminación en cualquier vivienda, y su uso puede tener una serie de beneficios tanto para el bienestar de sus habitantes como para la eficiencia energética del hogar.
Sin embargo, también tiene algunas desventajas como, por ejemplo, los deslumbramientos que pueden ocurrir en determinadas horas del día, o la posibilidad de que en algunas zonas geográficas, la luz natural sea escasa durante gran parte del año. Además, si la orientación de la vivienda no es adecuada, puede generar zonas oscuras en el interior.
Desde Ficsa, cuidamos de que todas nuestras viviendas sean exteriores, con mucha luz natural y altos estándares en eficiencia energética, como en el edificio Gaia. Asimismo, nuestro equipo de interioristas recomienda este tipo de luz en los hogares porque los ilumina de una manera más natural y la decoración se ve muchísimo más limpia, llamativa, más amplia y más visible a los ojos.

Luz artificial
La luz artificial es una fuente de iluminación que proviene de fuentes artificiales, como lámparas, bombillas o focos. Es una iluminación que se puede regular y adaptar a las necesidades de cada momento. Una de sus principales ventajas es que permite iluminar zonas de la vivienda que no reciben luz natural y se puede ajustar a las necesidades de cada momento.
Además de las ventajas e inconvenientes de la luz natural y la luz artificial, es importante tener en cuenta que la luz artificial también se puede diferenciar en diferentes tonalidades, que pueden influir en el ambiente y la percepción de un espacio. Las tonalidades más comunes son la luz cálida, la luz fría y la luz neutra.
La luz cálida se caracteriza por tener una tonalidad amarilla o anaranjada, y se utiliza generalmente en ambientes más acogedores y relajados, como salones o dormitorios. Por otro lado, la luz fría tiene una tonalidad más azulada y se utiliza en espacios de trabajo o áreas donde se requiere una mayor concentración. La luz neutra es una tonalidad intermedia, que se sitúa entre la luz cálida y la luz fría, y se utiliza en espacios donde se necesita una iluminación equilibrada.
Es importante tener en cuenta que la elección de la tonalidad de la luz artificial dependerá del uso y la funcionalidad de cada espacio. Además, también se pueden utilizar diferentes tipos de iluminación artificial, como la luz indirecta o la luz puntual, para crear diferentes ambientes y sensaciones en un espacio.
La luz artificial también tiene algunas desventajas como, por ejemplo, el hecho de que su consumo energético es mayor que el de la luz natural. Además, una iluminación artificial inadecuada puede generar sombras y reflejos desagradables que pueden afectar negativamente al bienestar de los habitantes.
En conclusión, tanto la luz natural como la luz artificial tienen ventajas e inconvenientes que es importante conocer a la hora de elegir una vivienda. En este sentido, es recomendable buscar un equilibrio entre ambas fuentes de iluminación para garantizar el confort y la calidad de vida de sus habitantes.
Desde Ficsa, nuestro equipo de expertos en interiorismo estamos a tu disposición para resolver cualquier duda relacionada con el artículo, contacta con nosotros y para más información, pincha aquí.